1.
Una escena familiar coloreada en tonos sepia,
levanto la vista al cansado cielo azul, dejando que mi aliento se mezcle con el aire de la tarde.
Por un momento pensé que me aplastarían la soledad, y que enloquecería.
Que la realidad y la falsedad, y los recuerdos que perdí me aplastarían.
Nuestros sentimientos se hunden cruelmente,
desapareciendo en el tiempo,
ahora ya ni siquiera sé por qué estoy aquí.
Simplemente, es como si ya no tuviera sentimientos,
como si los trozos que quedan de mi corazón fueran a fundirse,
como si olvidara lo más valioso para mi.
Recuerdo ese sucio y pecaminoso amor, si tan sólo pudiera volver atrás a ese tiempo...
(Sólo deseo volver a ese maldito amor...)
...a ese brillante, prohibido pasado contigo, sólo una vez más.
(Tan sólo una vez más...)
Lo recuerdo, pero dime, si estamos tan vacíos, ¿cómo es posible que sigamos
derramando lágrimas?
(Dime, ¿tú también estás llorando?...)
Dime, si de verdad el tiempo vuela, ¿por qué aún no se ha llevado con él
este horrible dolor?
(¿Dónde está la razón de este dolor...?)
Siento tus dedos desenredando mi cabello mojado, mientras me
marcas la piel con suaves besos,
con una cruel reticencia brillando en tus pupilas.
Me sacaste de aquella oscuridad, prometiéndome la eternidad,
como si hubiese tomado un veneno antes de dormir,
y soñase con el fulgor radiante de la luz de una ilusión, tan brillante que me es casi imposible
ver tu perfil.
Recuerdo este sucio y pecaminoso amor, si tan sólo pudiera volver atrás en el tiempo,
a ese brillante y maldito pasado a tu lado, tan sólo una vez más.
Recuerda, si estamos tan vacíos, es imposible que podamos seguir derramando lágrimas,
si de verdad el tiempo se nos hubiera escapado tan rápido,
se hubiera llevado con él este maldito dolor.
Diré tu nombre mil y una veces,
hasta que mi voz se marchite,
porque, a pesar de todo quiero
recordarte.
Recuerda, apretaré contra mi pecho los trozos de recuerdos que me
regalaste,
en los que siempre tenías una respuesta para todo, aunque implicase una herida más
a mi estúpido yo.
Recordaré el lazo que una vez nos unió,
te dedicaré mis contínuos rezos, aún sabiendo que será mi mayor error.
(Te ofrezco mi amor, aún sabiendo que es un error...)
Recuérdalo, la oscuridad nos tragará.
2.
Nunca más volverás a amarme ni a necesitarme,
y ahora, estoy aquí, yo sola.
Siempre me hacías enfadar,
y luego, siempre me hacías llorar.
Pero cada vez que te disculpabas,
me encantaba esa expresión en tu cara.
Abrázame muy fuerte, y no me sueltes nunca,
quiero estar en tus brazos,
déjame dormir otra vez a tu lado.
Nunca más volverás a amarme ni a necesitarme,
y ahora, estoy aquí, yo sola.
Siempre me hacías enfadar,
y luego, siempre me hacías llorar.
Pero cada vez que te disculpabas,
me encantaba esa expresión en tu cara.
Abrázame muy fuerte, y no me sueltes nunca,
quiero estar en tus brazos,
déjame dormir otra vez a tu lado.

